fito y fitipaldis letras canciones a puerta cerrada

Fito y Fitipaldis / A puerta cerrada (1998)

1. Rojitas las orejas
2. Trozos de cristal
3. Barra americana
4. Mirando al cielo
5. Quiero beber hasta perder el control
6. El lobo se espanta
7. ¡Qué divertido!
8. Trapos sucios
9. Ojos de serpiente
10. El funeral

fito y fitipaldis letras Rojitas las orejas
Fito y Fitipaldis, 1998

Qué tiene tu veneno
que me quita la vida sólo con un beso
y me lleva a la luna
y me ofrece la droga que todo lo cura
Dependencia bendita
invisible cadena que me ata a la vida
y en momentos oscuros
palmadita en la espalda y ya estoy más seguro.
Se me ponen si me besas
rojitas las orejas.
Pon carita de pena
que ya sabes que haré todo lo que tú quieras
ojos de luna llena
tu mirada es de fuego y mi cuerpo de cera.
Tu eres mi verso, pluma, papel y sentimiento,
la noche yo y tú la luna,
tú la cerveza y yo la espuma.
Se me ponen si me besas
rojitas las orejas.

fito y fitipaldis letras Trozos de cristal
Fito y Fitipaldis, 1998

Voy a ver si me encuentro dentro de mi piel
y comprendo porqué nada puedo entender.
Me resulta tan raro todo lo normal,
me tropiezo, me caigo y vuelvo a tropezar.
Creí que me había equivocado,
luego pensé
que estoy bien aquí en mi nube azul.
Todo es como yo lo he inventado
y la realidad trozos de cristal
que al final hay que pasar descalzo.
Por favor no me empuje, me puedo caer.
Yo en mi nube estoy tan bien
no me va a convencer
yo conozco unos cuantos que son como usted
que me ofrecen veneno cuando tengo sed.
Creí que me había equivocado …

fito y fitipaldis letras Barra americana
Fito y Fitipaldis, 1998

Barra americana de precios baratos
aquí nadie se fija si te brillan los zapatos.
Vestidos ajustados de muchos colores,
el ventilador te mezcla todos los olores.
Ven hacia mí…
podemos hablar tranquilos.
Ven hacia mí…
esta noche puedes ser feliz.
Aquí la tentación está apoyada en una barra
su pelo es amarillo como el whisky de garrafa.
Sería mucho más fácil recitar la biblia en chino
que irse con Mari Lupi sin un duro en el bolsillo.
Ven hacia mí…

fito y fitipaldis letras Mirando al cielo
Fito y Fitipaldis, 1998

Puedo estar borracho pero no me he perdido,
lo que pasa es que me gusta pasear
pasito a pasito, buscando el equilibrio
y dejándome llevar.
Sólo estoy jugando a que me invento un camino
primero a saltitos, luego en espiral.
No me mire así, me está clavando un cuchillo
¿o es que no sabe jugar?
Yo seguiré mirando al cielo,
tú nunca quisiste volar,
y sólo buscas alimento
como un animal.
Puedo ser pequeño pero tengo un castillo
si te lo imaginas ya puedes entrar.
A cantar de noche me enseñaron los grillos
y sé alguna cosa más.
Yo seguiré mirando al cielo,
tú nunca quisiste volar,
y sólo buscas alimento
como un animal.

fito y fitipaldis letras Quiero beber hasta perder el control
Fito y Fitipaldis, 1998

Nunca he sentido igual una derrota
que cuando ella me dijo se acabó.
Nunca creí tener mi vida rota
ahora estoy solo y arrastro mi dolor.
Y mientras en la calle está lloviendo
una tormenta hay en mi corazón
dame otra copa aún estoy sereno
quiero beber hasta perder el control.

Cuántas noches soñé que regresabas
y en mis brazos llorabas por tu error
luego un ruido del bar me despertaba
y el que lloraba entonces era yo.

Y mientras ella está con otro tipo
mis lágrimas se mezclan con alcohol
ella se fué porqué no me lo dijo
y siento que mi vida se acabó.

fito y fitipaldis letras El lobo se espanta
Fito y Fitipaldis, 1998

Quién se puede reir del dolor
cuando mira a la cara.
Quién puede discutir la razón
con las manos atadas.
Dime quién, dime quién, dime quién, dime quién
va a jugar la partida
las apuestas ya están hechas,
la muerte sobre la mesa
se ha jugado la vida.

La gente idiota
se siente a salvo
cerebros enfermos
en cuerpos muy sanos.

Me ofreces dinero
que no vale nada
la oveja que grita
y el lobo se espanta.
Sé que tú me quieres engañar
y eso ya es bastante
en tu boca sólo hay mentiras
y en la ciudad hay sangre.

Para qué, para qué, para qué, para qué
todo por un mendrugo
me he mirado el esqueleto
ya sé que no soy perfecto
y eso me ayuda mucho.

fito y fitipaldis letras ¡Qué divertido!
Fito y Fitipaldis, 1998

Es fascinante arrimarse a la locura,
oír canciones, esa es la mejor cultura.
Cuando te canto me transporto a las alturas
leo en tus ojos, esa es mi literatura.
Qué divertido corre whisky por mis venas
vaya resaca ahora todo son problemas.
Lo dejo todo “pa” cantarle a las estrellas
eternamente abrazado a una botella.

Se está rifando una vida y una muerte
y el resultado es sólo cuestión de suerte
yo como un bobo, buscando la melodía
que sea tu sangre, tu lamento y tu sonrisa.
Soy el soldado que deserta de la guerra
me siento preso en una cárcel sin rejas (bis).

fito y fitipaldis letras Trapos sucios
Fito y Fitipaldis, 1998

Conozco a un distinguido señor
de esos que creen tener siempre la razón,
es un hombre muy respetado
su foto cuelga en la pared de un despacho.
Confunde el blanco con el negro
y así le luce siempre el pelo
y su ambición
la econde en un cajón.

Siempre guarda la compostura
aunque dicen que a su mujer la tortura
pero no creen que sea un mal tipo
porque va a misa todos los domingos.

Confunde el blanco con el negro…

Quiere subir muy deprisa
y si le estorbas te aplasta, te pisa,
mira el mundo detrás de un puro
no reconoce tener trapos sucios.

Confunde el blanco con el negro …

fito y fitipaldis letras Ojos de serpiente
Fito y Fitipaldis, 1998

Ya sonó el despertador
me levanto bruscamente
voy al baño, ¡que bajón!
el espejo nunca miente.
Tengo la lengua marrón
y los ojos de serpiente
dubidubidubidubidubidubá
después de una noche alegre.

Nada puedo recordar
el cerebro lo he perdido
y sin ganas de fumar
enciendo otro cigarrillo.

Tengo la lengua marrón…

No sé que tiene ese bar
que siempre que voy me lío
era un día normal
era un lunes aburrido.

Siempre me encuentro mal
prometo ser un buen chico
ayer dije nunca más
pero no oigo lo que digo.

fito y fitipaldis letras El funeral
Fito y Fitipaldis, 1998

Hoy es un día que jamás podré olvidar,
la gente se arrodilla y mira:
hoy es mi funeral.
Yo no quiero que me traigan ramos
lo que quiero es que no me coman los gusanos.

Un señor con ojos rojos
interpreta muy bien el papel:
“Pobre chico, vaya desgracia,
Dios se apiade de él”.

Y en el fondo piensa
“él se lo ha buscado,
era un sinvergüenza
seguro que estaba drogado”